Raúl Galbarro destacó que su equipo «está en el momento más complicado, pero fuerte y motivado», ante un Cádiz Mirandilla que no conoce la derrota.

El Atlético Onubense afronta este sábado (16.15 horas) uno de los retos más exigentes de la temporada. El filial recreativista recibirá en el Campo Antonio Toledo Sánchez al Cádiz Mirandilla, un rival que atraviesa un momento imponente: es el único equipo invicto del Grupo X y, además, el conjunto más goleador de la categoría, con 21 tantos en su haber.
Raúl Galbarro encara el duelo consciente de la dimensión del desafío, pero también del bache del equipo en las últimas semanas. El técnico admitía en Ser Deportivos Huelva que «tanto por números como por resultados, y por los enfrentamientos que estamos teniendo, estamos en el momento más complicado de la temporada, pero eso estaba previsto y por ahí tienen que pasar todos los equipos». Aun así, subrayó que la plantilla mantiene el pulso competitivo: «El equipo está muy motivado, los chicos ven la posibilidad de hacer cosas importantes y estamos contentos porque se está dando la cara en todo momento. El equipo se encuentra fuerte».
Altas y bajas en el filial
El conjunto albiazul recupera a Álex Jiménez, que vuelve tras su partido de sanción, pero pierde a Albajara, quien cumplirá ciclo tras ver su quinta amarilla en Lucena. Tampoco estarán disponibles Manu Fernández, citado por Morilla para el primer equipo, ni los lesionados Óscar Romero, Robert García y Dani Vázquez.
Pese a las dificultades, Galbarro mantiene la confianza en que el rendimiento terminará traduciéndose en puntos. «Siempre preocupa porque trabajamos para ganar y los chavales están haciendo partidos para haber conseguido algo más, pero luego está la semana para demostrarle a los jugadores, a través de vídeos, que se están haciendo bien las cosas. Con este trabajo la recompensa tiene que llegar más pronto que tarde», reflexionaba.
El rival: un rodillo ofensivo con etiqueta de favorito
El Cádiz Mirandilla llega como un bloque poderoso, descendido de Segunda Federación y con un respaldo propio de un club de la talla del Cádiz, de Segunda División. El técnico del filial recordó que se trata de un adversario confeccionado para ascender: «Tiene una plantilla del nivel de la Balona o el Lucena, un equipo con el objetivo de ascender, alegre y goleador. Vamos a ver si encontramos la manera de hacerles daño».
En lo futbolístico, Galbarro anticipa un encuentro de vértigo. «Va a ser un partido de mucha ida y vuelta, aunque intentaremos controlar el balón. Ellos transitan muy rápido, muy alegre, y tratan de sacar el balón jugado, sin hacerles ascos a jugar en largo. Es un equipo que juega a lo que pretendemos nosotros, por lo que espero un partido muy competitivo y abierto», explicó.
Una oportunidad en el momento más exigente
El técnico ve en este choque una ocasión ideal para dar un golpe encima de la mesa antes del parón liguero. «Ahora tenemos que enfrentarnos al Mirandilla, un rival que no ha perdido un partido, y qué mejor momento para encontrar la victoria, de cara al pequeño parón que tenemos, con tres puntos y contentos», aseguró.
El Antonio Toledo Sánchez acogerá un duelo de estilos parecidos, intensidad alta y mucho talento joven en el césped. Un examen mayúsculo para un Atlético Onubense que busca transformar sus buenas sensaciones en resultados, para no empezar a complicarse la vida.
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