entrevista
César López Perea: «Mira que me gusta tocar la guitarra, pero las mejores sensaciones a nivel emocional son cantando»
Tras una vida musical como compositor y guitarrista da un paso al frente como vocalista en una nueva banda, Lisboa
El 1 de septiembre sale el disco y lo presentarán en directo en las fiestas de la Cinta: «Quizás Lisboa es una continuación de Och8 Vientos con un poco más de madurez musical»
'La música tiene la culpa de todo' en la nueva etapa de César López Perea al frente de Lisboa
'Como cada invierno', segundo avance del álbum de estreno de Lisboa
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Como el aire soplado al entrar por las cavidades de un instrumento, la música tiene un ánimo, un color y una intensidad en cada persona. César López Perea (Huelva,1974) es un onubense que se podría decir que es un ser cien por cien musical. Ha crecido y soñado rodeado de canciones, es profesor de música en un instituto, y ha hecho camino también dando vida a temas propios, en los que ha puesto su luz y su tiempo. Tras colaborar con muchos artistas como guitarrista, inició una etapa especial al frente del grupo Och8 Vientos, una banda con la que recorrió multitud de escenarios y publicó con diferentes voces los discos 'El sueño de la doncella' (2005), 'Camino por andar' (2010) 'Imperfectuando' (2015) y Días y Lunas' (2021). Ahora, abre otro capítulo y además de compositor es el cantante de sus temas. Con un espíritu continuador de los estilos e influencias que le llegan, ha modelado 'La música tiene la culpa de todo', el primer álbum -se lanza el 1 de septiembre- de Lisboa, una banda que tendrá su estreno en directo en las fiestas de la Cinta en unos días. A la espera de la puesta de largo, ofrece más detalles en Huelva24.com.

-El próximo 1 de septiembre su nueva banda, Lisboa, lanza su primer disco 'La música tiene la culpa de todo' ¿Qué nivel de expectación e ilusión tiene en el cuerpo estos días?
-La realidad de todo es que tengo una ilusión medida. Llegado a este punto de edad y de experiencia, la forma de ver las cosas, de aceptarlas y tomar decisiones son diferentes. Quizás más que expectación tengo ganas de tocar y hacer música y seguir sintiéndome vivo. Todo esto es como un punto y seguido. Tengo la a sensación de continuar y que por mucho tiempo que pase la música puede contigo y te va llevando.
- ¿De qué tiene exactamente la culpa la música?
- En mi vida de todo y en la de muchas personas creo que también. El disco tiene tintes autobiográficos y después de tanto tiempo en la música creo que va llegando el momento y la hora de relatar un poco mis propias experiencia, vida y situaciones. Seguramente son similares a las de otras personas y no tienen nada de especial y se repetirán porque el ser humano actúa de forma intuitiva y por costumbre. En mi caso la música tiene la culpa de absolutamente todo: de todas las cosas buenas y malas que me han pasado, las experiencias bonitas, el haber encontrar a tantísima gente con la que me he sentido feliz y quizás lo más importante de todo es que la música me ha hecho ser la persona que soy. Así que responsabilidad máxima.

«El verano pasado me vi con la suficiente valentía como para coger mis propias canciones y empezar a cantarlas»
-¿En qué momento y por qué decide cerrar la etapa de 'Och8 Vientos' y abrir una nueva con Lisboa como cantante?
-Esto ha sido un paso de responsabilidad propia. Durante años mucha gente se me ha acercado a decirme que Och8 Vientos y mis canciones tenían más un tinte más masculino que femenino. Yo realmente no creo en esas cosas, porque creo que la música no tiene género. Se pueden expresar las cosas desde muchos puntos de vista. La realidad es que el verano pasado me vi con la suficiente valentía como para coger mis propias canciones y empezar a cantarlas. Al principio no lo tenía muy claro y ahí sigo, pero siempre he disfrutado mucho cantando. Mira que me gusta tocar la guitarra y componer y arreglar y producir, pero las mejores sensaciones a nivel emocional son cantando. De hecho en el famoso himno del Recre tengo el atrevimiento de hacerle los coros a Rocío Márquez. Recuerdo que cuando los grabé sentí un placer inmenso. Ahora cuando me escucho en el estadio me da alegría haber tomado esa decisión. Entonces, con Lisboa, grabé las primeras canciones con mi voz y se las llevé a mis padres y les dije que no era yo, que estaba produciendo a un chico. Cuando escucharon las primeras canciones les agradó mucho y les dije al final que era yo y no se lo creían del todo, por lo que fue un gran empujón. Luego se las mandé a varios productores amigos que trabajan en Sevilla, Cádiz, Madrid y Barcelona y me dieron el espaldarazo definitivo para que me animara y me lanzara porque podía funcionar. Todo el proceso de mezcla final ha sido realizado por José María Sagrista. Mario Alberni, un gran profesional de la música, productor y dedicado ahora mismo al mástering, fue el encargado de darle el último empujón a todo, el que me buscó el estudio de mezcla, el que me animó para que sacara el disco y se lo agradezco mucho porque no habría visto la luz ni tendríamos ahora estas sensaciones tan bonitas.



- ¿A qué suena Lisboa? ¿Qué concepto persigue y que tipo de composiciones y producción ha buscado?
-Esto es súper delicado, porque realmente en Och8 Vientos en algún momento compañeros como Vicente o David, que siguen tocando conmigo, me ayudaron en algún momento en la producción y composición. Creo que Och8 Vientos era la forma que entendía yo de ver una música contemporánea no alejada de la música andaluza y folclórica e incluso el flamenco y bebiendo de todas las fuentes de las que hemos vivido en los últimos años, como el brit pop, que me encanta, ahora la música más indie, que no deja de ser pop-rock en esencia. Esa mezcla durante mucho tiempo la fui gestando en Och8 Vientos. Quizás Lisboa es una continuación de Och8 Vientos con un poco más de madurez musical, a nivel de producción y arreglos, pero suena a pop-rock, con algunas vertientes de música andaluza y no me refiero sólo al flamenco, porque se han dado multitud de músicas en la región en los últimos 700 años. Es al fin y al cabo la música que uno consume, que uno disfruta y le va influyendo.
-¿Qué hilo común tienen los temas del disco y de dónde ha venido la inspiración?
-El hilo común que tiene el disco, y lo he intentado plasmar en las canciones, es mucho optimismo, aunque algunos temas son de carácter más tranquilo. Hay una canción que es muy total en ese sentido, en la que hablo de la alegría de vivir. El paso del tiempo hace que reconsideres muchas veces tu posición en el mundo, la poquita cosa que llegamos a poder ser y sobre todo lo que puedes dejar y aportar. Definitivamente el hilo conductor es la estima, el cariño por la vida, por el ser humano, por la tierra, la naturaleza y la suerte y el privilegio que tenemos de poder vivir la vida.

«Estamos con muchas ganas de tocar en directo las canciones, que son muy de que pueda participar la gente y disfrutarlas»
-Van a tener la oportunidad de estrenarse en directo en las Fiestas de la Cinta, ¿qué supone presentar en su tierra estas nuevas canciones? ¿Tienen más conciertos programados?
-Hay conciertos programados de presentación del disco y una gira para el año que viene, en la que se está trabajando. Pero yo quería presentar el disco en mi tierra. Hablé con Nacho Molina, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Huelva y estaban sobre la mesa Colombinas, que son más multitudinarias y creo que las canciones se iban a perder en un escenario tan grande, pero la Cinta tiene un formato mucho más familiar y cercano. Vamos a tener como madrina a Rozalén en este primer concierto y tenemos una ilusión enorme por presentar las canciones, como lo estamos viviendo en los ensayos. Somos muy optimistas y estamos con muchas ganas de tocar en directo las canciones, que son muy de que pueda participar la gente y disfrutarlas. Estoy muy contento de poder presentar el disco aquí, porque ¿qué mejor sitio?

«Desafortunadamente en los últimos 30-40-50 años, la industria se ha comido las ganas de mucha gente de hacer música y eso me parece una atrocidad»
-Hacerse un huequecito en la industria musical siempre es complicado, pero siempre ha encontrado el respaldo necesario para seguir haciendo camino ¿Qué le ha hecho no dejar de dar pasos y mantener las ganas de hacer cosas?
-Pues creer que la música está por encima de todo. Esto a lo mejor suena un poco arrogante, muy radical, pero pienso que nadie es dueño de la música y todos podemos participar de ella. Yo como profesor y educador musical siempre le comento eso a mi alumnado, que no se sientan pequeñitos cuando quieren hacer música. Desafortunadamente en los últimos 30-40-50 años, la industria se ha comido las ganas de mucha gente de hacer música y eso me parece una atrocidad, porque la auténtica música se ve en los lugares pequeños, en las familias, en las reuniones de amigos… Creo que en Andalucía lo hemos entendido siempre así y en otros lugares del mundo, también. La música se ha vivido siempre de una forma cercana y sin embargo ahora parece que uno tiene que vender 50.000 entradas e irse a un estadio olímpico a hacer un concierto. El vértigo de hacer música a esa altura nunca la he tenido. Como dice la canción La Hermandad de Love of Lesbian: «como nunca estuvimos de moda, de moda no podremos pasar» y podemos seguir haciendo música, afortunadamente. Y eso es lo que me ha movido. Quien quiera escuchar mi música que la escuche y la disfrute y a quien no le llegue porque no estamos metidos en el circuito a tope o no hacemos la música que quieren escuchar, no pasa absolutamente nada. Yo voy a seguir haciendo música cada vez que me den las fuerzas.

«No hay nada en el mundo que pueda acercarse a poder usar la música como recurso para hacer que las personas sean mejores»
-La música también tiene en su vida una vertiente docente, ¿Cuánto le exige y cuánto le aporta?
-Es lo que he comentado antes. La vertiente docente me ha aportado claridad humana, años de disciplina y de humildad. Trabajar con otros desde cero y verlos crecer como personas, ya no sólo como músicos, que también, es de las cosas más gratificantes que me han pasado en la vida. No hay nada en el mundo que pueda acercarse a poder usar la música como recurso para hacer que las personas sean mejores. Es estar cerca de tus alumnos, los míos son de Secundaria y Bachillerato, y trabajar con ellos la música desde cero y ver cómo son sus inquietudes y enseñarles a escuchar y a descubrir que hay universos musicales enormes, que hay muchas posibilidades alrededor de la música, que la pueden usar para cualquier cosa y que hay músicas que sirven para cada momento. He trabajado también con alumnos de espectro autista algunos años. Mi carrera profesional a nivel pedagógico está llena de buenos momentos. No hay ni un sólo instante negativo. Todo han sido objetivos cumplidos y experiencia brutales. La pedagogía musical me ha dado todo lo que soy a nivel humano y personal.



-En Huelva siempre tienen una asistencia masiva los conciertos de las Colombinas, la Cinta y algunos celebrados en la Casa Colón y el Gran Teatro. ¿Hay un buena base para que pueda triunfar un festival al estilo de los que acumulan varias ediciones en otros puntos de Andalucía y el resto de España?
-Por supuesto que sí, lo que pasa que aquí seguimos apostando en demasía por la música comercial. La provincia de Huelva tiene 500.000 habitantes y creo que es suficiente. Hay algunos festivales de músicas concretas, pero creo que aquí hay sitio para un festival en condiciones. En la zona del levante, entre mayo y septiembre-octubre hay 30-35 festivales de un nivel altísimo. ¿Por qué aquí no? Se lo tendremos que preguntar a los promotores y a la gente que se puede echar adelante. Sé que en La Antilla se ha hecho un festival este verano. En cuanto a festivales de música indie, te vas a Cádiz o Sevilla y se hacen muchos y en Huelva no hay que realmente uno sea de música pop-rock indie.

«-Las cinco mejores bandas de España son, del 5 al 1, Arde Bogotá, Siloé, Lory Meyeres, Viva Suecia y Vetusta Morla»
- Haga de gurú musical ¿Cuáles cree que son las cinco mejores bandas del momento?
-Las cinco mejores bandas de España son, del 5 al 1, Arde Bogotá, Siloé, Lori Meyeres, Viva Suecia y Vetusta Morla. Creo que son las cinco propuestas más interesantes. En un sexto lugar pondría a Shinova y en un séptimo La la love you, que está creando escuela y están saliendo otras bandas que se parecen mucho.