La justicia da la razón a la abuela de Huelva que quería recuperar a su nieto: «Nuestro amor nunca se rindió»

La jueza estima que María José Coronel y su pareja, Marcelino, son idóneos para hacerse cargo de Eydan, de dos años, que fue declarado en desamparo y entregado a otra familia

La sentencia expone que los argumentos para declarar la no idoneidad de la pareja eran «muy pobres»

Una abuela de Huelva acude a los tribunales para que le entreguen a su nieto, declarado en desamparo

A juicio el caso de la abuela de Huelva que quiere recuperar a su nieto, declarado en desamparo

Todo mi amor te espera aquí

María José Coronel, junto al armario con las prendas de su nieto M. A. F.
Mario Asensio Figueras

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La tristeza y la desesperanza se ha tornado inmensa alegría en un hogar de Mazagón que se sentía incompleto sin un niño llamado Eydan, nacido en noviembre de 2023. La justicia ha dictado que María José Coronel y su pareja, Marcelino, son las personas adecuadas para hacerse cargo de su nieto, que fue declarado en desamparo y entregado en acogida a otra familia. Desde entonces sólo podían verlo en contadas visitas, sin intimidad, y ahora podrá vivir y crecer con ellos. Tras todo lo sucedido, lo tienen muy claro: «Nuestro amor nunca se rindió».

Se revoca así el informe negativo que emitió la Asociación Alcores Huelva, Entidad del Servicio de Gestión para la Adopción y el Acogimiento Familiar (SAAF) de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad. La sentencia es provisional y contra ella la Junta de Andalucía tiene un plazo de 20 días hábiles para recurrir, periodo tras el que el menor podría reunirse con sus familiares.

Hace casi un año esta pareja denunciaba en Huelva24 una situación que les parecía injusta e inexplicable. El bebé estaba reconocido por su padre, Abraham,- hijo de María José-. La madre de la criatura era entonces menor y estaba interna en un centro por su situación familiar. Con estas circunstancias los abuelos del bebé presentaron su candidatura a acoger al menor, ya que tenían una buena posición económica, vivienda propia y otros condicionantes positivos. Sin embargo, se emitió un informe negativo de idoneidad y tuvieron que trasladar su lucha a los tribunales.

La sentencia señala que «no se debería de haber ido el niño a una familia ajena habiendo personas de su familia para hacerse cargo de él»

Lauro Garrido

Abogado de la familia

Lauro Garrido, abogado de la familia, explica a este periódico que tanto la jueza como la Fiscalía ha respaldado «al cien por cien» su petición de que los abuelos eran los idóneos para hacerse cargo del menor. En la sentencia, muy extensa, se hace «mucho hincapié en que no se debería de haber ido el niño a una familia ajena habiendo personas de su familia para hacerse cargo de él», señala.

Garrido también desgrana de esta resolución que «textualmente dice que son circunstancias muy pobres las que llevan a Alcores a determinar la no idoneidad», así como que «se apoya en criterios no objetivos para valorar las verdaderas circunstancias de estas dos personas». Este aspecto ya lo destacó en su día el abogado onubense, que insistió en la «arbitrariedad» de los criterios esgrimidos, cuando se trata de «dos familiares del menor con estabilidad económica, tranquilidad emocional y familiar, una vivienda propia. Un perfil envidiable. Una situación muy favorable que Alcores desechó a la hora de emitir el informe de no idoneidad».

En esta línea, el letrado refleja que en esta asociación «se supone que son profesionales que tienen que dejar al margen situaciones personales y subjetivas y que no les condicione a la hora de hacer un informe que no les cayeran bien en las entrevistas».

Testimonios en el juicio

En el juicio la familia aportó la opinión experta de un psicólogo y también declararon María José y Marcelino. «El psicólogo realizó una exposición muy profesional y didáctica que desmontó el informe de no idoneidad», valora Garrido, que sobre los abuelos comentó que «ellos en el juicio estuvieron muy bien y supieron explicar la situación, pese a la carga sentimental que tienen».

«Son personas que se merece que les vaya bien y más cuando han sufrido esta situación sin un motivo», opina el abogado, que reconoce que «ha sido un procedimiento con una carga emocional muy grande». «Esta familia se ha perdido prácticamente los tres primeros años de vida del niño. Ahora están muy contentos y yo también a nivel profesional y personal», resalta.

«El día que la esperanza se hizo verdad»

María José Coronel, conocida por su amigos por 'Luna' declara tras conocer la sentencia que ésta ha llegado en «el día en que la esperanza se hizo verdad. Es uno de esos días que no se olvidan. Un día en el que la vida, después de tanto dolor, decidió abrir una ventana de luz».

«Llegó la sentencia que reconoce lo que mi corazón supo siempre: que mi amor por Eydan tiene un lugar. Que mi voz importa. Que mi espera no fue en vano», asegura la abuela, que reconoce que durante todo este tiempo ha cargado «emociones que apenas sé nombrar», como «el desgarro de la distancia, la impotencia de no poder proteger, el miedo a que el tiempo borrara mis raíces en su memoria, la tristeza de sentirlo crecer lejos». Pero frente a eso «la esperanza terca que se negaba a morir, y ese amor inmenso que, aunque doliera, nunca dejó de latir».

Imagen - «Siento dentro de mí algo que no puedo explicar con una sola palabra: es alivio, es justicia, es gratitud, es un abrazo que llevo esperando desde hace mucho»

«Siento dentro de mí algo que no puedo explicar con una sola palabra: es alivio, es justicia, es gratitud, es un abrazo que llevo esperando desde hace mucho»

María José Coronel

Abuela de Eydan

María José recuerda que han sido muchísimos días de «dudas, de noches sin sueño, de lágrimas silenciosas y de preguntas sin respuesta, donde el corazón caminó por un alambre, intentando no caer en la desesperanza. Fueron días donde lo único que me sostuvo fue su nombre: Eydan».

«Al recibir esta sentencia favorable, siento dentro de mí algo que no puedo explicar con una sola palabra: es alivio, es justicia, es gratitud, es un abrazo que llevo esperando desde hace mucho», comparte la abuela, que ahora siente como si la vida le dijera: «Tu amor no fue invisible. Tus pasos no fueron en vano. Tu espera tenía destino».

«El comienzo de un camino nuevo»

Ahora mira al futuro cargada de positividad y siente este tiempo como «el comienzo de un camino nuevo. Vendrán encuentros, miradas, momentos para reconstruir lo que la distancia intentó romper. Vendrán emociones nuevas, tal vez miedos, tal vez dudas, pero también vendrá lo más importante: la posibilidad real de estar cerca de él, de acompañarlo, de volver a tejer juntos lo que siempre debió ser familia».

Por eso hoy guarda ya «en lo más profundo del corazón» un momento que un día podrá contar a Eydan. «Su abuela luchó, esperó y creyó incluso cuando parecía imposible. Nuestro amor nunca se rindió» y, pese a todo, «la vida encontró el camino correcto». Acaba diciendo que «hoy sello una verdad que me sostiene. El amor que se ofrece con pureza siempre, siempre termina encontrando su sitio».

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