realizan cortafuegos en zonas de difícil acceso
Los 'burros bomberos' de Doñana vuelven al trabajo con la llegada del verano y el alto riesgo de incendios
10.04 h. El Parque Nacional de Doñana ya está siendo apoyado por la Unidad de Asnos Bomberos que cada verano se dedican a realizar cortafuegos en zonas sensibles de difícil acceso. Los asnos comen el pasto seco de forma sistemática y concienzuda permitiendo en algunas zonas que desaparezca en casi su totalidad.

“Es una actividad que ha llamado mucho la atención y que además es eficaz de verdad”, comenta la escocesa Wendy Clements, vicepresidenta de la la Asociación 'El Burrito Feliz', percursora de la iniciativa.
“Nos conocen muchísimo fuera de este entorno e incluso el cuerpo de bomberos de la ciudad británica de Glasgow va a hermanarse con nuestros esforzados animales y muchas personas fuera de nuestras fronteras comienzan a conocer Doñana gracias a la fama de estos animales, ha añadido.
Wendy Clements, no obstante,lamenta la nula participación de las instituciones de la zona y que hace que la finca que hemos adquirido con nuestros medios en la localidad de Hinojos no se pueda aprovechar a pleno rendimiento. Muchas veces acuden visitas en autobuses y decenas de vehículos que han de aparcar en plena carretera ante la falta de aparcamiento por no contar con máquinas que aplanen el terreno. La falta de vallado hace que los asnos no estén cómodos en el entorno pues hay que mantenerlos atados mucho tiempo para evitar accidentes o fugas de animales.
'El Burrito Feliz' decidió hace dos años convertir la provincia onubense en su centro neurálgico a nivel internacional y ya cuenta con casi 200.000 visitas en su página web, la mayoría del extranjero. Han recibido alguna oferta de ampliar sus zonas de trabajo a poblaciones de Sevilla y es algo que están estudiando en la actualidad con la idea de poder dar oxígeno a la Asociación en otras provincias.
La plantilla de catorce burritos bomberos parece vivir ajena a estas inquietudes y ya se ha puesto manos a la obra. Aproximadamente durante 7 horas cada jornada estos asnos son colocados en zonas sensibles de sufrir un incendio por acción del pasto seco.
Este año la Asociación ha solicitado voluntarios para a vigilar a los animales mientras desbrozan el bosque. En principio ya hay interesados sobre todo de nacionalidad norteamericana. Los voluntarios deberán estar algunas horas en la zona de desbrozado y proporcionar agua y atención para evitar alteraciones en el trabajo de estos simpáticos y peculiares bomberos.
“Es una actividad que ha llamado mucho la atención y que además es eficaz de verdad”, comenta la escocesa Wendy Clements, vicepresidenta de la la Asociación 'El Burrito Feliz', percursora de la iniciativa. “Nos conocen muchísimo fuera de este entorno e incluso el cuerpo de bomberos de la ciudad británica de Glasgow va a hermanarse con nuestros esforzados animales y muchas personas fuera de nuestras fronteras comienzan a conocer Doñana gracias a la fama de estos animales, ha añadido. Wendy Clements, no obstante,lamenta la nula participación de las instituciones de la zona y que hace que la finca que hemos adquirido con nuestros medios en la localidad de Hinojos no se pueda aprovechar a pleno rendimiento. Muchas veces acuden visitas en autobuses y decenas de vehículos que han de aparcar en plena carretera ante la falta de aparcamiento por no contar con máquinas que aplanen el terreno. La falta de vallado hace que los asnos no estén cómodos en el entorno pues hay que mantenerlos atados mucho tiempo para evitar accidentes o fugas de animales. 'El Burrito Feliz' decidió hace dos años convertir la provincia onubense en su centro neurálgico a nivel internacional y ya cuenta con casi 200.000 visitas en su página web, la mayoría del extranjero. Han recibido alguna oferta de ampliar sus zonas de trabajo a poblaciones de Sevilla y es algo que están estudiando en la actualidad con la idea de poder dar oxígeno a la Asociación en otras provincias. La plantilla de catorce burritos bomberos parece vivir ajena a estas inquietudes y ya se ha puesto manos a la obra. Aproximadamente durante 7 horas cada jornada estos asnos son colocados en zonas sensibles de sufrir un incendio por acción del pasto seco. Este año la Asociación ha solicitado voluntarios para a vigilar a los animales mientras desbrozan el bosque. En principio ya hay interesados sobre todo de nacionalidad norteamericana. Los voluntarios deberán estar algunas horas en la zona de desbrozado y proporcionar agua y atención para evitar alteraciones en el trabajo de estos simpáticos y peculiares bomberos. Para informarse de cómo ser voluntario en esta iniciativa se puede visitar la web www.asociacionelburritofeliz.org.