ENTREVISTA

Tres años en prisión por unos abusos sexuales que no existieron: “Me han quitado la vida y a mi hijo, alguien tiene que responder”

14.52 h. Teodoro Leandres habla del proceso y de la condena a Igualdad por “mala praxis” del equipo de Evaluación e Investigación de Casos de Abuso Sexual que intervino en su caso.

Tres años en prisión por unos abusos sexuales que no existieron: “Me han quitado la vida y a mi hijo, alguien tiene que responder”

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Teodoro Leandres no ve a su hijo desde 2013, cuando tras dejárselo a la madre después del fin de semana que estaba bajo su cargo, la ex pareja lo denunció por supuestos abusos sexuales al menor.  El calvario ha durado casi una década, de los que tres años y dos meses y tres días estuvo en prisión, con una peregrinación sin respiro de tribunal en tribunal que acaba de terminar con una condena a la Consejería de Igualdad de la Junta de Andalucía por “mala praxis” en la valoración del testimonio del niño (ocho años), realizado por las psicólogas del equipo de Evaluación e Investigación de Casos de Abuso Sexual ( Eicas).

Tres años en prisión por unos abusos sexuales que no existieron: “Me han quitado la vida y a mi hijo, alguien tiene que responder”

El único testimonio de su ex pareja y el informe del Eicas – principal prueba de cargo en el primero de los juicios que ha afrontado- lo llevó a la cárcel en 2013 con una condena de prisión de 14 años- La sentencia fue anulada por el Tribunal Supremo (TS), que ordenó la celebración de un nuevo juicio por “contaminación” de los miembros de la sala en los que había recaído el caso. En 2016,  Leandres quedó absuelto por la Audiencia Provincial, en una sentencia ratificada por el Supremo, y salió en libertad. Ese mismo año, comenzaba una nueva batalla judicial de la mano de su abogada, Ana de Silva, para limpiar su nombre y que se le reponga el daño causado. 

La reposición del daño por su internamiento en prisión por unos hechos que no sucedieron está aún en manos del Tribunal Constitucional (TC), mientras el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), en una sentencia sin precedentes adelantada por Huelva24.com, condena a la Consejería de Igualdad  “mala práxis profesional” de las psicólogas que realizaron el peritaje del caso , imponiendo una indemnización de 60.000 euros por daños morales a Teodoro.

“Estamos ante un funcionamiento anormal del Servicio de Prevención y Atención a las Familias, dependiente de Igualdad y Servicios Sociales, por la mala praxis de los profesionales que tenían encomendado el servicio de evaluación y atención al menor, y no solo por la técnica inadecuada (que requiere un relato libre), que no se induzcan respuestas ni sugestiones y su falta de objetividad para obtener el informe de credibilidad de un menor que no relata nada y que desencadenó el proceso penal”, afirma el TSJA en su sentencia.

Al niño se le sometió a un tratamiento (150 sesiones) desde abril de 2013, por la misma asociación de la que dependía el servicio de evaluación, que ha sido calificada por los peritos “como innecesaria, y yatrogénica, de manera que el menor ha interiorizado completamente unos abusos que no existieron, causando unos daños emocionales, psicológicos por lo vivido y sobre todo por la ruptura de la relación paterno-filial irreparable”.

Leandres contiene la ira que le provoca el daño que le han causado, por el que sigue sometido a tratamiento psicológico y psiquiátrico, diagnosticado por los servicios de Salud Mental de depresión mayor y estrés postraumático.

-¿Cómo afronta la situación, el saberse inocente de tales acusaciones, que la Justicia lo avale y no poder ver a su hijo?.

-Pues te aguantas con lo que  te ha tocado. Es injusto, es una impotencia total pero ¿qué puedo hacer más?. ¿Contra quien lucho ya?. Lo que está claro es que alguien tiene que asumir alguna responsabilidad por lo que han hecho conmigo, alguien tiene que hacerse cargo de los platos rotos ¿no?.

Tres años en prisión por unos abusos sexuales que no existieron: “Me han quitado la vida y a mi hijo, alguien tiene que responder”

-¿Qué les diría a las psicólogas que hicieron el informe q en el juicio que te llevó a la cárcel?.

-Que se vayan para casa , que no trabajen más, al menos con niños, que los dejen tranquilos porque son un peligro para los niños.

-¿Qué se le pasó por la cabeza cuando le comunicaron la sentencia – anulada finalmente- que lo condenaba a 14 años de cárcel por supuestos abusos sexuales?.

-Me vine abajo, pero debo de ser tonto porque yo seguía confiando en la justicia, nunca he dejado de confiar, y no me he equivocado. Lo mío era tan evidente que yo me negaba a pensar que todo el mundo iba a pasar por el aro de esas psicólogas. Yo decía que en el momento que el asunto llegara a personas decentes, se caería por su propio pie, como pasó al final.

-Pero hasta entonces ha sido un calvario por tal acusación, la separación de tu hijo, un juicio y verse tres años y tres meses en prisión con el sello de un pederasta?.

-En prisión no tuve nunca un problema pero a nivel emocional…fue un sin vivir. No duermes, te alimentas porque tienes que seguir luchando para que la verdad salga. Me decía que tenía que estar bien, tenía que pelear para salir adelante, pero lo que me han hecho hace daño al corazón, al alma (aunque digan que no duele). Pero no ha sido al verme preso sino a lo largo de todo el proceso, cada vez que me llegaba una notificación, una sentencia- ¿Cómo me pueden condenar cuando hay informes médicos que dicen que el niño no tiene nada? Me repetía, ¿es que nadie veía eso? ¿O es que la palabra de la psicóloga…creo que tienen demasiado poder, se creen Dios y dicen tú, a la cárcel, porque eres hombre.

-¿Hubo algún momento que lo diera todo por perdido?.

-Tuve un jefe que me decía que tenía exceso de optimismo, menos mal, porque creo que por eso estoy vivo aunque me haya quedado casi a cero con los años…Siempre he pensado que con la verdad se llega a todos los sitios pero me ha quitado mi forma de ser y vivir, mis sueños e ilusiones, el haber estado con mi hijo, inculcarle mis valores. Me han quitado tener la vida de una persona normal y corriente

-Ha tenido usted que demostrar la verdad…¿Qué resortes ha tenido para mantenerse?.

-Mis hermanas han estado conmigo en todo momento. Si no tengo esa ayuda, la de mi abogada y la de psicólogos, no hubiera tenido defensa, el problema es que he tenido que demostrar que era inocente. Encima di con personas que no quieren que seas inocente, no sé qué interés tendrían.

-¿Cómo se siente ahora, con la sentencia en mano por la actuación del equipo del Eicas?.

-Me siento amputado, como si me faltara alguna parte del cuerpo. Son emociones que no se pueden explicar y reconozco que tengo miedo A los que me han causado este daño porque el peligro sigue estando ahí. Nadie más debe de volver a pasar por lo que he pasado yo.

-¿Tiene esperanza de retomar la relación con su hijo?.

-Pienso en mi hijo pero Dios dirá…No quiero causarle perjuicio ni molestia alguna, ya tiene una edad (ha cumplido la mayoría) y se enterará de la verdad. Si quiere venir a verme, aquí está su padre. En caso contrario, lo lamentaré pero me tendré que aguantar.

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